Atentos…


… Después no hay reclamos… Oigan y escuchen las incoherencias que dicen genios como Pichetto, el dinosaurio que nos se arrepiente de sus dichos. Oigan y escuchen al genial López Murphy (el jefe político de la vecina de Cristina) que borraría del mapa a las murgas, los corsos y la alegría de la gente, además, el fracasado Ex Ministro de Economía, conocido como Bull-Dog, niega a los 30.000, a modo de ¿Qué?, Será por miserable nomás… Por otro lado, más respeto por los animales.

Oigan y escuchen a la Señora Bullrich «ex-monta» metamorfoseada en milica-dictadora, adelantando que ella es dura y borrará de un plumazo, planes, piqueteros y otras yerbas… Ojo, no pasen por dónde ande semejante personaje. Oigan y escuchen a un digno amigo de la antes nombrada, Don Milei, ojo con éste que te vende hasta tus riñones.

De Larreta, más que no oirlo, aconsejamos cuidar la billetera: Si no fuera tan arriesgado oir y escuchar a esta gente, sería cómico, pero no. Son peligrosos. Hay dos discursos en la cancha. Oigan y escuchen a los que proponen más derechos, más universidades, más obras, más ciudadanía.

El FDT, aún con sus luchas y sus conflictos tiene claro esos derechos, trabajo por ellos y se los dió a la ciudadanía, nunca un gobierno peronista-kirchnerista o viceversa jugó en contra de las/os trabajadoras/es (Menem fue la excepción que confirma la regla)

No oigamos ni escuchemos a los que nos robaron la esperanza, los que nos hablan de economía y sólo nos trajeron al FMI, no oigamos ni escuchemos a los que nos hablan de justicia y son prófugos de ella, o sólo tienen negociados con ella.

No oigamos, no escuchemos y no veamos a los que con sus discursos sólo nos desmoralizan. Oigamos, escuchemos a Evita: «Quién quiera oir, que oiga…Quién quiera seguir, que siga… Mi empresa es alta y clara mi divisa. Mi causa es la causa del pueblo»… Por otras causas… Abstenerse.