Es verdadero el proverbio turco «Cuando un payaso se muda a un palacio, no se convierte en rey. El palacio se convierte en un circo». Alarmante para los argentinos y las argentinas de bien y de mal tantas incongruencias todas juntas, tanta falta de respeto, tanta gente del gobierno fuera de la realidad. ¿Qué le paso a Caputito, se paso de alguna «medicación» o esos cigarrillos que fuma estan en mal estado? Porque una persona en sus cabales jamás reaccionaría así por ver la Constitución Nacional.
Todo tan preparadito, todo tan cerradito para que el Presidente Milei desarrolle su acto de comedia tragicómica, y va Facundo Manes y le pregunta por la estafa cripto, y además, por los jueces por decreto, y claro, les saltaron las pocas neuronas que le quedan y Milei ofuscado y Caputo con violencia, quisieron arreglar la cuestión (…) Milei ofendió a parte del pueblo argentino (un 55%) cuando les dijo «cabeza de termo» en un acto en Washington, cuando sonaba su propio celular… ¡Por esos/as sos Presidente Milei! Porque, ojo que el otro 44% no tuvimos nada que ver con este señor y sus secuaces.
¿Qué vas a intervenir qué? No les da pudor el dolor de unos padres para subirse a la muerte de su hija y caranchear políticamente: Silecio ante la muerte de un inocente; Laburen. Bullrich acostumbrada a subirse a muertes ajenas laburá, manda a todas esas fuerzas que golpean a los jubilados/as y ponelos a buscar a los delincuentes de verdad, a los narcos de verdad… ¿Pero qué le pedimos a Bullrich, a Espert, que quiere balas siendo socio de un narco?… ¿Qué le pedimos a un gobierno que pide coimas, qué estafa y miente?
NADA… Fuerza Kicillof, fuerza Cristina, Fuerza compañeros/as Intendentes/as, fuerza a los compañeros/as Ministros/as, Fuerza y coraje a los Diputados/as, Senadores/as, por favor, no se vendan, fuerza a todas/os nosotras y nosotros compañeras y compañeros, porque estos tipos están tan medicados que han perdido el rumbo y tenemos que tener cuidado.
En la sesión de Apertura del Congreso han pasado un límite peligroso, uno más, así empezó Videla, le molestaba el Congreso, después puso a un milico en cada medio de comunicación, después le molestaba la cultura y puso un censor, Tato, (el señor tijeras) que te decía que podías ver y que no; Después le molentaban los Gobernadores e Intervenían Provincias… Y claro, un día empezaron a molestar las personas… Y, al mejor estilo Caputito, (no exageramos, porque Caputito es un pichón de dictador pasado de rosca) los empezaron a callar… Pero, juramos que «Nunca más»


