La desición de Cristina de no ser candidata a nada dejo al FDT, sin dudas, en un estado de incertidumbre; Momentos dónde los dirigentes deben hacerse cargo del espacio y deben hacerlo pensando en ganar: Para los peronistas-kirchneristas la idea de ganar no se negocia. Podemos perder, claro, pero la consigna es. Ganar.
Ahora cuándo Cristina dice, yo no soy, deja a la oposición sin su «puching ball» preferida, los desordena completamente, los periodistas de JXC, están perdidos, les cuesta rearmar su discurso, ahora tienen que salir de la zona de confort, de la crítica mentirosa, del «se robo todo», además se caen las causas armadas por esos delincuentes. ¿Y qué pasó? Tienen que verse las caras, tienen que mirarse en sus espejos y se dan cuenta que tienen que argumentar, tienen que hablar de sus ideas, de sus planes, no de Cristina. Cosa difícil después de años de hablar sólo de ella.
Resulta que no son tan amigos, ni tan nobles, ni tienen valores que los unen, tienen negocios y por ellos matan. Resulta que no sólo los peronistas pelean por los cargos, resulta que no sólo los peronistas»traicionan»¿Qué les pasó? Son siempre lo mismo, pero ahora se ven. Cristina al correrse, les corrió el velo de la falsedad ideológica.
Por eso en el FDT pueden pelear y discutir, pero,»Sin qué la sangre llegue al rio» sin perder de vista el objetivo de ganar, cómo decía Perón: «Los muchachos son todos peronistas» nosotras agregamos en estos tiempos, las muchachas también. Ojalá los que hoy quieren ser tengan en claro, «primero la Patria, después el Movimiento (en este caso el FDT) y por último los hombres y las mujeres ¿Será? Ojalá.


