A 50 años del primer retorno de Perón, la primera reflexión es; Aquí estamos General, festejando el Día de la Militancia con más de setenta mil personas, habla la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, una de tus herederas, como dijiste en tu discurso del 12 de junio de 1974. Como siempre la preocupación de la oposición de este país es hacer desaparecer al peronismo, hasta acá, no les estaría saliendo bien esa cuestión.
Los medios de comunicación estan brotados de ira, como ejemplo, anoche escuchaba a un Majul desencajado preguntando ¿Por qué cantan, bailan, qué les pasa? Hombre tonto, estamos felices, porque esta viva, estamos vivos a pesar de ustedes: Teléfono para Jonathan Morel y toda esa lacra, vieron que miedo les tienen los kirchneristas…
Escuchemos a Cristina, tenemos un camino para recorrer, y es hemoso, porque es el camino de la defensa de nuestros sueños. Cuando Perón volvió, cambió un viejo dicho: «Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista» por «Para un argentino no hay nada mejor que otro argentino» y ayer Cristina sugirió, que los militantes peronistas nos transformemos en los militantes de la Argentina: Parece lo mismo, pero es mucho más.
El tema de la violencia tuvo un párrafo muy importante, poniendo en su lugar a los violentos, los de ahora, pero también a los de antes, cuando dijo, «nos quedamos junto a Perón» en clara referencia a la violencia setentosa que tanto mal le hizó al General, ya que con él en la Argentina deberían haber parado sus acciones.
Como dice Cristina, y modestamente mantiene este espacio, la historia es un buen espejo para visualizar por dónde caminar hacia el futuro.


