«La historia suele repertirse mi muñequita dulce y rubia» dice un tango: En esta historia no hay poesía, más bien espanto. La fusiladora intento borrar el apellido de Perón de la vida de los argentinos y argentinas, y estos pichones de libertarios empezaron a querer borrar el de Kirchner, tranquilos, tranquilas no es tan fácil la cosa cuando esta en el corazón de la gente. Hace falta ser mejores para borrar los buenos tiempos.
Difícil sentir el «viva la libertad carajo» si no te podes comer un churrasco; de discursitos acolorados y promesas incumplidas estamos fatigadas/os. De puestas en escenas sin sentido como la de Finocchiaro amenazando con cortarse un brazo antes de votar con el kirchnersmo, como la de Milei antes de aumentar un impuesto… Diríamos, muchachos empiecen a cumplir con las amenazas…
Mentirosos y mentirosas de toda la cancha, hacen suyas victorias ajenas como la de la baja de las sobrecargos del FMI, gestión del anterior Ministro de Económia Guzmán. No tienen nada para mostrar excepto el espanto demostrado de la falta de empatía con pobres, estudiantes, jubilados/as etc. etc. Sin idoneidad, sin respeto, solamente desprecio, insultos e ignorancia. Atrás quedo la mentira del «Soy especialista en crecimiento con dinero o sin dinero» Más mentira que el sistemas Ponzi.
Creen que con el miedo pueden diciplinar al pueblo argentino, el fantasma del miedo crea angustia y resentimiento, eso es el populismos de derecha neoliberal, personas dóciles con miedo a pensar, si hay miedo no hay libertad, el miedo no crea comunidad, porque cada uno/a se queda solo/a… Malas noticias para los libertarios…
La esperanza le contesta al miedo, lo enfrenta, cuanta más desesperación más esperanza. Los peronistas-kirchneristas o viceversa somos especialistas en la esperanza activa, fuerte y luchadora, no es el optimismo tonto de los libertarios que esperan algo de Milei, no, no. Es un sueño activo de que algo tiene sentido. Nos quieren angustiados/as y solos/as camino a un abismo…
Pero saben que libertarios, tuiteros y trolls, aunque ustedes cobren millones y sus medios de comunicación cobren pautas publicitarias enormes, les falta un corazón peronista. Volveremos a crear un mundo sobre ese abismo al que nos empujan, porque la esperanza es el camino del otro. «Pensando en nosotros he puesto mi esperanza en ti» dijo Gabriel Marcel: Hemos puesto nuestra esperanza en Cristina, en Axel y en un montón de compañeras y compañeros peronistas-kirchneristas o viceversa.


