Lo pedían a gritos desde los medios hegemónicos: «Que Argentina vuelva al mundo» finalmente y gracias a Milei, Argentina volvió al mundo… España, China, Brasil, Colombia, EE.UU. Israel… ¿Cómo? Que hemos hecho papelones en todos lados y que les hemos»roto la paciencia». Bueno Milei tiene limitaciones, a veces, y otras no tiene límites.
Fijese usted, no puede solucionar el problema de la pobreza en Misiones, pero, puede gastar sin ponerse colorado quinientos mil dólares para ir a un acto político que le importa sólo a él, además, con incontinencia verbal, haciéndonos complices de sus desvarios. Más temprano que tarde ese espejo donde proyecta sus sueños, se hará trizas.
La otra Argentina, la que los periodistas «coristas» de Milei no muestran, está sufriendo. Pero, organizándose. Kicillof ve a la otra Argentina, no necesita regalar entradas para que lo vean en el Luna Park, mucho menos mentir para escribir un libro: Calma, los jóvenes disfrutan del espectáculo de Milei. (Algunos mayores/as también) Kicillof sabe que en la calle está la verdad, y va…
Las dos Argentinas conviven, todavía, la de los viajes lujosos y la amenaza del garrote, y la de las familias que comen gracias a la solidaridad de otros/as. Solidaridad que quieren destruir, pero éso será más difícil cuando el sonido de las panzas vacías por el hambre empiecen a sonar… Tendrán que entender…
Siempre fueron dos modelos de Argentinas, así nacimos como Nación, aunque se hagan los «olvidadizos»: Los macrimileistas ( como antes los unitarios, los conservadores los etc.etc.etc ) te expulsan, es todo para ellos/as, son angurrientos. Ese es un módelo, para los que se hacen los distraídos y dicen que no entienden. El otro, el peronista-kirchnerista o viceversa, es con toda la gente adentro, si, con la contra también, con esa «ilusión mentirosa» en la que podías comer, viste… ¿Qué no quieren? Veremos cuando salgan a buscar «3 empanadas»


