Entre, Mondino Y Su «Falkland» Caputo y en la «UBA Roban»¿Cuántas Más…?


Cuántas necedades más estamos dispuestas/os a aguantar, Bullrich que encuentra a un terrorista que hace dos años fue encontrado, Pettovello que por su incapacidad jamás podrá sentarse con los Decanos de las Facultades a solucionar nada, como tampoco puede con los comedores. Sturzzenegger que solo destruye, Lemoine que cree que la reactivación es que un arquitecto manejé un Uber. Milei que se emociona porque cree que es Superman…¿Cuánto más?

Y cuántas veces más permitiremos las/os argentinas/os que desde los medios nos analicen de acuerdo al dinero de quién les pague, como hizó Nelson Castro con Cristina, ¿Qué pasa ahora? Cuántas veces más permitiremos los insultos de Lanata y Feinmann u otros más sutiles como los de Javier Diaz, de Kata De Elía es lógico siendo la hija de Maria Laura Santillan respira anti-kirchnerismo.

¿Cómo llegamos hasta acá? Así, permitiendo las payasadas de Milie en los programas de TV so pretesto de transgresor; Permitiendo que los funcionarios digan cualquier cosa y que los periodistas no repregunten, sin la más miníma vergüenza; El tik-tok mató el contenido y la profundidad de la comunicación política, no hubo precaución en la escucha y aquí estamos rodeados de incapaces de decir dos frases seguidas, sin saber leer y mucho menos pensar, gentes que solo tienen plata, «Poderoso caballero Don Dinero»

Ahora la tarea es ardua, hay que recuperar el tiempo perdido y lo que se perderá. Es difícil con tanto ruido al rededor que nos contagia, parar la pelota. Por eso sería maravilloso parar nuestros ruidos y empezar a escuchar nuestras ideas y nuestros corazones, ¿Será posible o es una estúpidez? Si apagamos las pantallas que nos aturden y volvemos a mirarnos, a mirar nuestra historia a reconocer que siempre hubo idas y vueltas, y sin embargo siempre, los argentinos y las agentinas, los peronistas-kirchneristas o viceversa supimos encontrarnos y dejar afuera a los bufones

Es una obligación recuperar el tiemo perdido, el pensamiento y la reflexión, dejar atrás luchas y palabrerío sin sentido porque está en juego nuestra vida, nuestra salud, la educación y la alegría de los nuestros. Es hora de encontrarnos en los rostros de los otros, sin peros y sin excusas. ¿Será posible o es una estúpidez? Sin embargo, creemos que es un compromiso con la historia peronista.