La Era Del Brutalismo


A días de las elecciones de medio término nos surgen varias preguntas, y para todos los espacios. Perdió el PJ por menos del 1 % en la Provincia de Buenos Aires… Pero perdió. Ganó la Libertad Avanza con un narcotraficante en la boleta… Pero ganó. La mayoría de la gente sufriente lo votó; Por miedo a la debacle o por la amenaza cruel de Trump (un extraño nos conduce) Ganó LLA. ¿Por qué? Porque no importan los pobres, los discapacitados, los jubilados? Porque vivimos una etapa de brutalidad.

Dice Bifo Berardi » brutalista es la dinámica profunda de la ola nazi-libertaria… Los liberales fallan al hablar de un soberanismo autoritario, y la izquierda falla al denunciar el retorno del fascismo histórico: Porque antes que nada el brutalismo es dar vuelta el significado de lo ético. Se perdió la ética y el PJ lo permite enfrascándose en luchas que ya nos cansaron a todos/as. No nos importan, no queremos terminar como los radicales. Luchamos muchos años con otras banderas y otra ética. «Somos Peronistas» decíamos orgullosas/os

Cristina, (con el amor que este espacio te brinda) no puedes bailar en el balcón si los peronistas perdemos la Provincia, Máximo sos hijo de dos grandes pero vos sos chico, tenes que ganartela como todos, Axel tenes que jugar mejor si querés conducir, nada menos, que al peronismo. Y nosotras y nosotros compañeros/as debemos exigir una interna brutal, como los tiempos que vivimos si hace falta, de una buena vez por todas, eso sí el que gana, gana y el que pierde se la banca. De lo contrario estamos destinados/as a bancar a gente como Milei, Trump, Bolsonaro o cualquiera de esa estirpe.

Quieren someter nuestra mente, quieren destruir la empatía, son brutos y nosotros queremos explicarlo solo con amor… No va. No alcanza. Guerra de guerrilla intelectual. Necesitamos copar cada espacio, cada pantalla, cada territorio. Necesitamos la vieja fuerza peronista. No falta nada el 27 está acá… A la vuelta de la esquina, y nosotras/os que si la campora si, que si la campora no, haciéndole el caldo gordo a los medios, a los jueces y a Milei… hirviendo nos en nuestro propio caldo.