Entre novelas y culebrones, nos pasan por las narices varias defraudaciones. Argentina esta gobernada por gente extravagante y caprichosa que ve cosas que otros no ven y que festejan cosas que otros sufren, raras cosas nos están pasando y otras repetidas y peligrosas, también nos están pasando. La represión no es nueva y la «Zaña» tampoco.
Mientras nos entretienen con novias truchas, perros varios, golpes de alcoba y engaños en el sillón de Rivadavia, (cosas nefastas y aberrantes, por supuesto), los argentinos y las argentinas luchan para poder viajar, no para pasear, para poder ir a trabajar. Mientras la justicia, la policía y Bullrich no encuentran a Loan, ni lo encontrarán, su mayor triunfo es pegarle a jubilados y jubiladas con bastón y sin poder moverse. Felicidades excrementos con uniforme.
Tranquilos/as el oro argentino ya no está donde debería, así que Bullrich ya no necesita entrar con las cámaras, a no sabemos dónde, como dijo en campaña… ¿Se dan cuenta en manos de quiénes estamos? «Dicen que el hombre es el único animal que choca dos veces con la misma piedra» Argentina lleva chocando con tipos como Caputo, Bullrich, Sturzenegger ¿Cuántas veces?
Cuando está gente dice que el problema son los setenta años de peronismo… No será que de los que nos tenemos que librar de una vez y para siempre es de toda esta manga de pitiyanquis infieles y traidores a los argentinos/as. El verso de la abundancia y la libertad que nos vendieron no llegó antes y no llegará ahora, porque no trabajan para ello, trabajan para ellos.
Quieren que los argentinos y las argentinas estemos tristes y sin ganas de pelear, por momentos parece que lo consiguen y son tan egocéntricos que creen de verdad que lo están logrando… Pero, pero, atenti muchachos/as locos/as, porque cuando la «vicera más sensible» que es el bolsillo, ya no tenga una moneda y cuando la gente ya no tenga nada que perder, ustedes señoritos y mujercitas de pacotilla van a correr, estó también ya ha pasado.
El circo dura cada vez menos, aunque sus medios de comunicación y sus periodistas amigos tape sus andadas, aunque los monos y las monas se vistan de seda, la gente ya los/as vio y son realmente impresentables. Apenas cuentan con un grupo de gente (que no es el de las encuestas) que por vergüenza todavía los banca, pero como diría Tato Bores, el vermouth con papas fritas y el good show se les va acabar, porque las injusticias tarde o temprano se acaban.


