Los medios se ponen nerviosos, los periodistas «independientes» como los niños cantores salen todos a pedirle al poder judicial que por favor «pongan presa a Cristina» cretinos y cretinas de alto nivel. La Corte, a la que ya conocemos por su «idoneidad» igual que a los fiscales y jueces de pacotilla» responden inmediatamente, no sea cosa que se descubran sus chanchullos. Y el sector de la política, desconcertado como siempre no sabe, no contesta. Pero la noticia corre por allí «El martes le cae la prisión a Cristina» Ya sabemos a dónde tenemos que ir el martes.
Quizás sea un globo de ensayo, como tantos otros, para ver si es de verdad que «si la tocan a Cristina que kilombo se va a armar» el miedo que le tienen a Cristina candidata es grande, pero parece que no calculan bien lo que implicaría Cristina detenida. No han entendido nunca el significado de militancia, por eso el tontuelo de Iñaki Gutiérrez puede decir «Cristina candidata de la tercera sección electoral, significa el éxito de Milei» No, eso significa, fui Presidenta pero si hace falta estoy donde hago falta, eso es un soldado y no vos pepona.
Milei pasea, mientras Argentina es para unos pocos argentinos/as, una Argentina desigual, un Milei desentendido como siempre de sus problemas. Ciudadanos argentinas/os que compraron un personaje y lo llevaron a la presidencia con excusas como «no lo va a hacer» o «lo dice por decir» pero las cosas suceden y hoy las cosas y los hechos aberrantes están sucediendo, cancelación de derechos asfixia del sistema de salud, falta de comida en las mesas de esos/as ciudadanos/as argentinas/os, y la idea eterna de hacer desaparecer al adversario/a, si es peronista con mayor razón. Como no saben de historia, no saben que esas cosas incentivan el valor de los y las peronistas.
Mientras tanto, el discurso de campaña de Espert y Bullrich de meter bala, se llevó otra vida, la del pequeño Thiago. Mientras tanto los dólares no aparecen por ningún lado y van a cambiar la letra del tango «dónde hay un mango, por dónde hay un dólar viejo Gómez» Mientras tanto el Ministro de Salud Lugones, dueño de sanatorios privados, nos explica cómo el sistema de salud público no debería existir, cómo lo popular no sirve… ¡No es maravilloso! Las cosas suceden, Milei pasea, Cristina pelea, La Corte juega en política, los políticos hacen la suya, atenti la militancia… Más atenta que nunca.


