¿Nos Ordenamos Un Poco?


Hemos pasado buenos días en nuestra querida Argentina: La alegría del Campeonato del Mundo. La Navidad. Ahora la espera de un nuevo año, el 2023 que viene marchando y sonando. Mientras tanto la vida sigue, la vida política sigue. Los diputados corruptos siguen sin dar explicaciones, los jueces siguen sin dar explicaciones y algunos funcionarios igual.

Es lamentable lo que hace la oposición, (sigue sin dar quorum para sesionar) en una postura arbitraria, que a los únicos que perjudican es a los hombres y las mujeres que necesitan leyes para poder conseguir (por ejemplo, la ley de moratoria) jubilarse. ¿Es solo responsabilidad de la oposición? No. Es también falta de firmeza política del gobierno. Es un llamado de atención para todos al momento de votar, «Eso de la pluralidad de voces en el Congreso» Sirve para esto, para que no sesione.

Evidentemente, la discusión política de los temas de política pública, a estos tipos les queda grande, sólo sirven para «chicanas» algunos no les alcanza ni para eso. Es desolador la falta de respeto que sentimos los votantes, todos, de un lado y del otro.

En este contexto, habla Cristina Fernández de Kirchner en Avellaneda. Le pide a la militancia que se haga cargo, deja claro que no se retira de la lucha política, para lo que no necesita ser NADA, no le hace falta. Ordena la tropa, pero… Hay tantos peros para que los/as dirigentes del espacio entiendan la gravedad del momento: Hay tanto necio suelto, pensando en chiquito, pensando en su miserable quintita. Que las/os que lo vemos de afuera nos estremecemos pensando en el 2023.

Será como dice la Vicepresidenta, deberemos tomar coraje e ir para adelante, sin pedirle permiso a nadie, y sacar del camino a los que estorban.

Un poema hermoso de Benedetti, No te Salves, dice algo así «No te quedes inmóvi al borde del camino//No reserves del mundo sólo un rincón tranquilo// No te pienses sin sangre, no te duermas sin sueño// No te salves ni ahora ni nunca// Pero si pese a todo no puedes evitarlo y te sientes sin sangre, y reservas un lugar tranquilo… Y te quedas al borde del camino… Entonces no te quedes conmigo.

Recomendamos leerlo completo: No te Salves, Mario Benedetti