La tecnología, la falta de tiempo y la locura se diseminan. Somos espectadores/as de la pérdida de la racionalidad. El caos es más fuerte que el orden y todo parece desmonorarse a nuestro alrededor: El mundo parece ser dominado por la idiotez. Soñabamos conque el conocimiento y la conciencia tomarán el control de los cambios tecnológicos, no fue así.
Hoy aquellos jóvenes de acción de 1968, cambiaron por una pantalla de celular, están sólos, tristes y deprimidos y los más grandes igual. Los gobernantes se han ocupado (y muy bien) de matar el pensamiento crítico, ¿Cómo? desfinancianndo de forma global la educación con la pregunta, ¿Es rentable, produce acumulación de capital? y detrás de esto, claro, la mala distribución de la riqueza, tan sencillo cómo, «no hay plata»
La violencia financiera hace su trabajo. La disolución del estado no es gratis para la gente. Aquel estado que se ocupaba del bien común se ha convertido en una nostalgia, ya no existe y eso generará odio, desesperanza y venganza. (1). Los trabajadores creyeron en el gobierno del neoliberalismo que los haría ganadores… Pero fueron perdedores porque el estado paso de ser garante del bienestar social, a garante de la ganancia financiera.
¿Dónde está la verdad? díficil, hoy todo esta en lo digital, las historias y la política pasa por la descarga emocional en la red (500 tuit del Presidente Milei en 24 horas) Es un bloqueo al espiritu crítico, a ver que es verdad y que es mentira, a destruir la razón, a crear una ola de reacciones violentas. Así la razón crítica deja paso al pensamiento mitológico… Peligroso
La locura esta por doquier y parece que ¿La política ya no puede, ya no es la solución? Pensar en medio de este caos, cambiar las reglas de juego, pensar en lo imprevisible; Lo que una vez creímos que había pasado, hoy vuelve a nosotras/os: Este nuevo fascismo lleno de violencia, financiamiento y mitología rara, es peligroso. Sólo nuestro pensamiento crítico y la política podrá detenerlo.
(1) Franco Berardi (Opinión basada en La Segunda Venida)


