La dispilicencia con que la señora Ministra del supuesto ministerio de capital humano trató a los argentinos y las argentinas que fueron a pedirle una entrevista nada más y nada menos que para pedir comida, demuestra una vez más, la incapacidad de sentir empatía de los gobernantes del momento: La otredad para esta gente. no existe.
¿Es ignorancia, es inoperancia o simplemente es desprecio por la gente pobre? Pero, ojo con el hambre… » El hambre es el primero de los conocimientos// Tener hambre es la cosa primera que se aprende, y la ferocidad de nuestros sentimientos// Allá donde el estómago se origina, se enciende. (1)
No entiende todo este gobierno libertario-macrista y mentiroso, que este camino elegido no es el acertado y que en el afán de dejar a tanta gente afuera los llevará definitivamente al fracaso: No saben estas gentes de misericordia, si a eso le sumamos una considerable cuota de mediocridad, el resutado está a la vista… No quedará otra, que hacerles sonar el escarmiento en sus propias caras…
Lástima, porque eso generará más represión por parte de un gobierno mezquino, que Bullrich siga mandando los costos de sus operativos, que Adorni siga balbuceando mentiras, mientras Milei y su comitiva huyen del lugar de los hechos, mientras, arrestan a periodistas y fotógrafos sin una sola palabra de repudio de los medios complices.
En medio de todo esto la gente de a pie, que sufre para comprar el pan, la leche, sufre para viajar y mantenerse, sufre… Pero, ojo con el hambre, la gente pide lo justo. «Ayúdame a ser hombre; No me dejéis ser fiera hambrienta, encarnizada, sitiada eternamente» (2)
(1;2) Miguel Hernández: El hombre acecha


