Se Acabó El Tiempo De Las Promesas Vacias


Milei, su hermana, su gente, llegaron al poder con una promesa, una falsa promesa, con engaño y cierta seducción alzaron la bandera de la honestidad; Con el discurso del «cambio» (igual que Macri) le dió su palabra a los argentinos/as que su calidad de vida sería mejor, eso sí, antes deberían hacer un sacrificio, (el capitalismo siempre ofrece esfuerzo en el presente y ganancias en el futuro) no les dijo cuánto de grande sería el mismo, ni en cuanto tiempo terminaría. Solo prometió que en treinta y cinco (35) años Argentina sería Alemania (…)

«No hay peor ciego que el que no quiere ver» dice el dicho, porque ya con esa declaración un alerta debería haberse activado. Con el discurso del crecimiento, la eficacia y la libertad política ganó la elección. A la luz de los hechos que hoy vivimos fueron promesas vacías. Pocos/as argentinos/as pueden creer hoy, de verdad, «que todo va mal, pero va a ir bien» Tiempo de pensar seriamente en esas promesas incumplidas a días de una próxima elección. Las Fuerzas del Cielo lo han abandonado y no están equivocadas. Milei, como todo liberal demanda mucha adhesión pero genera poco vínculo con la gente y eso, siempre se paga.

Milei, Karina Milei, Espert, Caputo, Bullrich etc.etc.etc. Son un accidente terrible para nuestra querida Argentina. Sus promesas fueron y son un delirio que nos lleva irremediablemente a un colapso, esta crisis de mentiras, robos, coimas (veremos cuantas cosas más) terminan otra vez, en una catástrofe de la que será difícil salir. Por suerte y porque la PATRIA siempre tiene FUERZA, las elecciones del 7 de septiembre marcan el comienzo de una salida. Porque lo que sigue es muy arriesgado, la incertidumbre se va apoderando de los/as argentinos/as

Lo grave de Milei no es la promesa traicionada, ni siquiera su delirio… Grave es la humillación a la que somete a los jubilados/as, grave es la melancolía y el resentimiento de todos los que creyeron en él y hoy ven cinismo en su gobierno. Los y las peronistas, hemos sentido algunas veces desencanto, pero nos parece que nunca nos han quitado tanto nuestros gobiernos, a pesar de todo, nunca sentimos que nuestro gobierno nos odiaba, a veces más, a veces menos pero siempre fuimos parte de una clase nacional y popular. El problema con los Milei es el odio que sienten por los/as argentinos/as, el problema de los Milei es que no quieren a la Argentina.