La campaña venía de una manera y terminó de otra: «Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto cambiaron todas las preguntas» (1) Mataron a una nena de once años, mataron a un cirujano en Morón, mataron a un militante en el obelisco… Y murieron las palabras, porque la muerte es el silencio.
Dos muertes fueron a manos de delincuentes y una por el mal accionar de la policía de la Ciudad de Buenos Aires, la policia que debía cuidar a la nena, al cirujano y al militante… Porque no importa de dónde sea la policía… Está para cuidarnos.
La policía debe cuidarte y arrestar a los delincuentes para que la justicia decida el destino de ese delincuente, que luego, lo alojará un servicio penitenciario, que debería ser formador de nuevas conductas… Para que al salir este ex-detenido, tenga una oportunidad de adaptación en la sociedad, controlado por un Patronato de Liberados, que no existe: Todo esto no funciona, por eso otra vez, tres muertes y tristeza.
El «todo o nada» es mucho y el todo a veces puede dejarte con las manos vacias. Por estas cosas hay que serenarse y a cada cual lo suyo, al delincuente asesino, cárcel; Pero al policía asesino también; Al político/a oportunista nada; Al político mediador otra oportunidad. Todo tiene que ver con todo, pero no todo es lo mismo.
(1) Mario Benedetti


