Victoria Villarroel: Tristeza Propia, Vergüenza Ajena


Atentos todas y todos, porque después de cuarenta años de democracia viejos tiempos asoman. Los años negros de la Argentina fueron muchos, la muerte de hombres y mujeres en la Argentina fue mucha y en diferentes épocas. Siempre, siempre, la casta militar estuvo del lado de la muerte. Hubo del otro lado algunos ejemplos de militares, pocos, San Martín, Belgrano (que no era militar) Perón; La casta siempre los odio, los abandonó o los bombardeó.

De sus descendientes como Victoria Villarroel, Cecilia Pando, no se puede esperar otra cosa que odio y venganza. Siempre estuvieron al acecho, necesitaban esconderse detrás de algo y apareció Milei, el personaje perfecto para que la casta militar haga su aparición rimbombante, este es el verdadero peligro que nos trae Milei.

JXC, trato a los DD.HH de «curro» en su negacionismo estúpido abrió el camino para los libertarios «Nunca es triste la verdad…» (está vez si). Pero… El llamado a la reflexión es grande, radicales de Alfonsin, peronistas de Perón, kirchneristas de Néstor y Cristina, madres, abuelas, hermanas que allá por los 70/80 lloraron a hijos/as, hermanas/os, amigas/os, los dejaremos pasar ¿…?

Bullrich, (ex-monto) haciéndose la «dura» no repudió el atentado a Cristina, abrió una puerta, Milman no fue convocado por la justicia, la justicia abrió una puerta, así todo se repite, así con el silencio de todos/as, un día llegarón Videla-Massera-Agosti: Ojo, la casta está al acecho, tiene una apariencia más amigable, pero es la misma… Siempre estuvo ahí.