Vulgar, ¿Quién?… Bobos


Ahora ni el fútbol se salva de vuestro odio¿No es mucho? Reaccionaron, se dieron cuenta que no pueden eliminar a Cristina y ahora quieren eliminar a Messi, traspolaron el odio a la Selección Argentina… ¿Por qué? Será porque le da felicidad a la gente, y no soportan ver a la gente reir, no soportan los abrazos, no soportan la alegría.

Esta campaña anti Argentina, tendrá que ver conque Macri forma parte de la FIFA. Este odio de Holanda tendrá que ver conque su Reina es Argentina (hija de un dictador). Este odio de los periodistas españoles tendrá que ver conque Messi nunca se hizo español y no juega en su selección, o simplemente son unos bobos, hombres en las sombras movidos por la envidia, su veneno y vanidad los tara.

Es fútbol, Si, Pero… Es una pasión que nos reúne, ese es el problema de estos tipos, nos reúne. Messi callado y cabizbajo estaba bien, Messi rebelde, suelto y contento es vulgar… Hasta acá, hoy 13 de diciembre, (estamos esperando otro partido) pero hasta acá, cumplieron muy bien y estamos orgullosas/os de ustedes Selección Argentina, nos dieron mucho, mucho más que todos estos bobos que los critícan.

Así que Messi es vulgar porque hace el topogigio… Y Ritondo gritando como un marrano «venezolana, venezolana» haciendo el peor gesto obsceno a la Presidenta de la Cámara de Diputados ¿No es vulgar? ¿No es vulgar el promiscuo Diputado Milman? ¿No es vulgar Bullrich saliendo de un restoran borracha (siendo Ministra) ¿No es vulgar Luis Juez? Cheeee.

«La vulgaridad es el aguafuerte de la mediocridad, en la ostentación del mediocre reside la psicología de lo vulgar. La vulgaridad transforma el amor de la vida en pusilanimidad, la prudencia en cobardía, el orgullo en vanidad, el respeto en servilismo» (1)

Como ven Messi no encaja en esa categoría, como no encaja Cristina para ser mascota de estos miserables: Si le va bien a Ercolini y su combricolla, encaja Pepín (prófugo). El diario anti-nación, el diario clarín, hoy transformado en pito, Lanata vulgar en sus presentaciones: Porque no se van de este país que tanto odian y nos dejan en paz con nuestras alegrías, nuestra «vulgaridad sana» nuestras ilusiones para salir adelante, no contamos para eso con ustedes.

Es agotador escucharlos, son ordinarios, chabacanos, rústicos, corruptos, mentirosos y… Bobos.

(1) José Ingenieros.