Zapatilla De Goma Los Escondidos En el Lago, Se Embroman…


… Que difícil y que tristeza… Estamos rodeados de cínicos juristas. Si la pregunta es ¿Nos sorprende? La respuesta es No. Venimos en este espacio hablando de jueces/zas y sus desempeños, basta con ver el escrito del 23 de noviembre «Las aguas bajan turbias» o «Mentirosos, Mentirosos» del 24 de agosto.

Estos falsos simulacros de justicia, esta transparencia del mal. Minimizamos el mal, minimizamos la inteligencia del mal bajo la transparencia del consenso, y no reaccionamos. Desde este espacio sostenemos que la única solución al problema de la delincuencia es la educación… Pero, cuando vemos a estos señores educados en las mejores escuelas, algunos profesores, todos con títulos, todos delincuentes, todos mentirosos, todos hipocrítas; Se nos queman los papeles.

El valor del ser humano es su precio, determinado por el comprador, no por el vendedor, estos señores valen un viaje en avión privado y una estadía… Son baratos. Antes el valor era la virtud: Lo fija «La apreciación de los otros» (1)

Con que virtud, estos señores impartiran justicia: Machirulo como el Juez Yadarola, que insulta a la periodista Irina Hauser: Machirulas como la jueza Capuchetti o las de Bariloche, que no tienen coraje para hacer su trabajo, etc. etc. Estos van a juzgar hoy a una mujer inmensa como Cristina Fernández de Kirchner. Nosotras/os quedamos en manos de estos mafiosos/as.

No: Piedra libre para todos/as mis compañeros/as, así era el juego, y también recordamos otros cantos, de otros tiempos, que vienen bien hoy: «Ole, ole, ole ola, a dónde vayan los iremos a buscar…» Pero en paz, como nos enseñaron las madres y las abuelas… en otros tiempos, con otros autócratas.

(1) Hannah Arendt